Embarazo y posparto
Muévete. Conócete. Confía en ti.
Tu cuerpo está cambiando. Y eso no significa que tengas que dejar de moverte.
Significa aprender a hacerlo de otra manera.
En Conexión queremos que durante el embarazo sigas sintiéndote fuerte, activa y capaz, pero también que aprendas a escuchar tu cuerpo, entiendas los cambios que estás viviendo y descubras herramientas que puedan acompañarte durante el embarazo, parto y el posparto.
Porque prepararte para esta etapa es mucho más que hacer ejercicio.
Es conocerte, cuidarte y descubrir todo lo que eres capaz de hacer.
Un entrenamiento que cambia contigo
No hay dos embarazos iguales. Tampoco creemos que deba haber dos entrenamientos exactamente iguales.
Cada sesión se adapta a ti, a tu momento del embarazo, a tu experiencia y a cómo te encuentras ese día.
Por eso en una misma clase pueden entrenar mujeres en momentos muy diferentes y cada una recibir las opciones que necesita.
Trabajamos de forma global:
Y utilizamos diferentes recursos para crear sesiones variadas, completas y con sentido.
No hacemos ejercicios simplemente porque "se puedan hacer estando embarazada". Buscamos que lo que hacemos en clase te aporte recursos para esta etapa de tu vida.
Fuerza para el embarazo. Fuerza para la maternidad.
Durante el embarazo tu cuerpo cambia y también lo hacen las demandas que recibe. El aumento progresivo de peso, los cambios en el centro de gravedad y las adaptaciones propias de esta etapa hacen especialmente interesante mantener un cuerpo fuerte y preparado para el movimiento.
Por eso, el trabajo de fuerza ocupa un lugar importante en nuestras clases.
Pero no pensamos únicamente en el embarazo. También entrenamos para lo que viene después.
- Coger a tu bebé.
- Levantarte del suelo con él en brazos.
- Empujar el carrito.
- Transportar el capazo.
- Agacharte y levantarte muchas veces.
- Cargar peso.
- Pasar tiempo dando el pecho o el biberón.
- Mantener determinadas posturas durante periodos prolongados...
La maternidad también tiene sus propias demandas físicas.
Por eso trabajamos movimientos que aparecen continuamente en la vida diaria: agacharnos, levantarnos, empujar, tirar, cargar, desplazarnos y sostener peso, adaptándolos al momento y a las necesidades de cada mujer.
No buscamos simplemente que estés fuerte.
Buscamos que esa fuerza te resulte útil para tu vida.
No entrenamos solo para el embarazo
También nos preparamos para el nacimiento
No podemos controlar cómo será tu parto.
Pero sí podemos llegar a él conociendo mejor nuestro cuerpo y con más recursos para transitarlo.
A lo largo de las sesiones incorporamos herramientas que podrás explorar y hacer tuyas:
-
Respiración
Aprender a utilizarla como herramienta de consciencia, regulación y acompañamiento.
-
Movilidad y movimiento intuitivo
Explorar posiciones, movimientos y formas de escuchar lo que tu cuerpo necesita.
-
Relajación
Practicar estrategias que ayuden a disminuir tensión y favorecer estados de calma.
-
Recursos de hipnoparto
Incorporar herramientas de relajación, respiración, visualización y confianza que puedan acompañarte durante el proceso.
No buscamos prepararte para un parto concreto. Buscamos que llegues sintiéndote más segura, informada, conectada y con recursos.
Y después... seguimos contigo
Posparto: volver a encontrarte
Después del nacimiento todo vuelve a cambiar.
Y quizá en ese momento lo último que necesitas es sentir que tienes que "recuperar tu cuerpo" cuanto antes.
En Conexión entendemos el posparto de otra manera: como un proceso para volver a sentirte, recuperar capacidades progresivamente y construir de nuevo confianza en tu cuerpo.
Empezamos por lo esencial:
Respirar → Reconectar → Movernos → Fortalecer → Progresar
A partir de ahí vamos incorporando progresivamente trabajo de postura, consciencia corporal, suelo pélvico, abdomen, movilidad, fuerza y, cuando corresponde, una vuelta cada vez más completa al ejercicio.
Sin prisas. Sin comparaciones. Adaptándonos a ti.
Recomendamos realizar una valoración profesional posparto, especialmente del suelo pélvico, y seguir las indicaciones de tu matrona, médica, fisioterapeuta u otros profesionales sanitarios que acompañen tu recuperación.
Tu bebé también forma parte de esta etapa
Puedes venir con tu bebé.
Sabemos que después del nacimiento encontrar un momento para ti no siempre es sencillo.
Por eso queremos que tener que cuidar de tu bebé no sea necesariamente una barrera para poder cuidarte tú.
Nos adaptamos a la realidad de cada clase, a los ritmos, a las pausas y a todo lo que implica compartir espacio con ellos.
Porque ahora tu vida es diferente. Tu forma de entrenar también puede serlo.
Embarazo y posparto, juntas
Hay algo especialmente bonito en nuestras clases: mujeres embarazadas y mujeres que ya han dado a luz comparten el mismo espacio.
Y eso hace que ocurran cosas que no aparecen en ninguna planificación de entrenamiento.
Surgen preguntas. Se comparten experiencias. Una cuenta algo que acaba de vivir y otra descubre algo que quizá vivirá dentro de unas semanas.
Se habla de embarazo, nacimiento, recuperación, maternidad... y muchas veces son las propias compañeras quienes se ayudan unas a otras.
Entrenamos juntas, pero también nos acompañamos.
¿Puedo empezar aunque nunca haya entrenado?
Sí.
El embarazo no es el momento de perseguir rendimientos que nunca habías buscado antes, pero tampoco significa que tengas que dejar de moverte.
En embarazos sin complicaciones y cuando no existen contraindicaciones médicas u obstétricas, las principales guías clínicas recomiendan mantenerse físicamente activa durante el embarazo. El tipo de ejercicio, la intensidad y la progresión deben adaptarse a cada mujer y a su punto de partida.
Si existe alguna circunstancia médica u obstétrica particular, consúltala previamente con el profesional sanitario que lleve tu embarazo.
Esta etapa también va de ti
Durante el embarazo y la maternidad es muy fácil que toda la atención empiece a dirigirse hacia otra persona.
Nosotras queremos recordarte algo:
tú también importas.
Queremos que cuando termine esta etapa mires atrás y no pienses únicamente en cuánto entrenaste.
Queremos que sientas que aprendiste a conocerte mejor, descubriste capacidades que quizá no sabías que tenías y encontraste herramientas para cuidarte también a ti.
Porque cuidarte no te aleja de cuidar a los demás.
También forma parte de ello.