El movimiento ha formado parte de mi vida desde que tengo uso de razón. De pequeña probé prácticamente todos los deportes que estuvieron a mi alcance hasta que, con 12 años, descubrí el atletismo.
La marcha atlética se convirtió en mi disciplina durante más de 17 años y me llevó hasta el deporte de alto nivel, participando en campeonatos nacionales e internacionales y formando parte del equipo nacional.
Mientras entrenaba y competía estudié Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y fue precisamente durante aquellos años cuando descubrí el yoga. Lo que comenzó como un complemento a mi entrenamiento terminó convirtiéndose en una herramienta fundamental para mí, dentro y fuera del deporte.
Después llegaron años de formación y trabajo en centros deportivos y estudios de Pilates, mientras continuaba compaginándolo con el deporte de alto nivel.
Hasta que la vida me obligó a parar. Una enfermedad hizo que el atletismo quedara a un lado y dejó un vacío enorme. Pero aquella etapa también reforzó algo que llevaba tiempo creciendo dentro de mí: quería dedicar mi experiencia y mis conocimientos a ayudar a otras personas a sentirse mejor.
De esa inquietud nació Conexión.
Hoy compagino la dirección y gestión del centro con las clases y mis estudios de Enfermería. Continúo formándome y aprendiendo porque cuanto más entiendo el cuerpo y el movimiento, más herramientas tengo para acompañar a las personas que confían en nosotros.
Soy graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, entrenadora personal y profesora de Hatha Yoga, Vinyasa Yoga, Yoga aéreo, Acroyoga y Pilates, además de otras formaciones relacionadas con el ejercicio y el movimiento.
Pero si algo me han enseñado todos estos años es que no existe una única forma de moverse ni una misma respuesta para todo el mundo.
Conexión es mi manera de poner todo ese aprendizaje al servicio de una misión: ayudarte a encontrar tu forma de moverte, cuidarte y sentirte mejor.